El huerto, diseñando un proceso comunitario de permacultura
**Excerpt SEO-friendly (≤200 caracteres)** Kalart Community alberga un huerto comunitario en Montseny que fomenta la conexión, la sostenibilidad y la autosuficiencia. Descubre cómo cultivar juntos fortalece la comunidad y la vida en la naturaleza.
Por Nohemi Gonzalez, co-founder

Kalart Community alberga un hermoso huerto comunitario en Montseny. Descubre cómo puedes participar.
Uno de los procesos comunitarios que genera mayor vínculo y sentido de pertenencia es el huerto. Tanto por los procesos necesarios para hacerlo posible —y, por tanto, la cooperación entre las personas implicadas— como por la propia esencia de un huerto: un proceso de gestación de la vida. Esta es una de las principales razones, además de la más “material”, es decir, poder disponer de productos ecológicos y avanzar hacia una mayor autosuficiencia alimentaria, que llevó a Kalart a crear un huerto comunitario en Montseny.
Una de las características esenciales de Kalart es su vínculo con la naturaleza y con su entorno inmediato. Estamos situados a los pies del Parque Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Nos rodean campos de cultivo. Kalart se fundó en una casa de pagès, una masía, es decir, la casa tradicional del campo en la Cataluña rural. Además, una de las estancias que hemos rehabilitado como espacio polivalente para talleres y eventos es un antiguo establo donde antes comían las vacas.
En este sentido, la visión de Kalart sobre la tierra sigue siendo la de reconocerla como el origen del sustento de la vida. Y, por supuesto, creamos un huerto comunitario. El huerto es un proyecto importante para la comunidad, que se reúne semanalmente en un comité de huerto para coordinar todos los aspectos relacionados con él.
El comité decidió hacer compatible el cultivo convencional con prácticas de permacultura, con el fin de respetar la naturaleza del proceso: una producción sostenible y ecológica. Estamos aprendiendo la teoría y los procesos de la permacultura en distintos ámbitos: desde la creación de compost, el diseño de las terrazas o el cultivo de plantas aromáticas.
El huerto está abierto a personas externas a Kalart, a miembros de la comunidad cercana que desean colaborar de forma altruista para intercambiar prácticas y conocimientos. El trabajo en el huerto también ha llevado a algunos miembros de la comunidad a visitar proyectos vecinos para conocer otras formas de cultivo, como la agricultura biodinámica en Salicrú, productores ecológicos en Llinars o Cardedeu, la producción de miel artesanal en el valle del Montseny, o incluso a seguir a distancia prácticas como las de Josep Pàmies en Lleida.
El huerto comunitario es, sin duda, un punto de encuentro sinérgico para las personas de Kalart, y por ello seguiremos cuidando y alimentando este proceso tan nutritivo en todos los sentidos.


